FARO DE LLANES

Una noche de perseidas oí a alguien gritarle al mar: “¡Quien no arriesga, no gana!”.
Poco tiempo después le vi bailando a la vida y al amor, proyectando su luz propia. Ahí entendí que nada tiene que ver con el dinero, la fuerza o la suerte. Que querer es poder, sí, pero siempre que el impulso sean las ganas.
Comprendí que el miedo es el peor enemigo con el que tenemos que hacer las paces y que la inseguridad crece hacia dentro haciéndonos cada vez más pequeños. Que el mundo necesita valientes que le griten al mar, a las injusticias, a los sueños, a la vida, y que no se callen, porque justamente ahí mueren el miedo y las dudas.
Desde entonces, otear el horizonte cada noche. Quince millas marinas me enfrentan al camino que quiero recorrer, donde poder encontrarme y crecer.
Quizá gritarle al mar nuestros miedos sea la manera de deshacernos de ellos. ¿Lo has probado, valiente?✨
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